por Roberto Lillo | Sep 28, 2026 | Normativa y legislación, Prensa, Usuarios vulnerables
La movilidad en nuestros municipios y carreteras se encuentra en un punto de inflexión. La Dirección General de Tráfico (DGT), junto con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), ha presentado las novedades introducidas en el Reglamento General de Circulación a través del Real Decreto 518/2026, de 24 de junio, cuya entrada en vigor se produce este 1 de octubre.
Esta reforma responde a la profunda transformación que han experimentado los desplazamientos en los últimos años y marca un hito fundamental: situar a las personas y a la movilidad sostenible en el centro de la regulación, dejando atrás un modelo enfocado de forma prioritaria en el vehículo a motor e infraestructuras viarias.
Por primera vez, el marco normativo incorpora la definición legal de “usuario vulnerable de la vía” —que abarca a peatones, ciclistas, motoristas y usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP), así como a menores, personas mayores o con discapacidad—, considerando tanto el medio de transporte como los factores de edad o condición física que incrementan la exposición al riesgo.
Principales novedades para la convivencia y la seguridad viaria
Entre las modificaciones de mayor calado normativo dirigidas a incrementar los niveles de seguridad y favorecer una convivencia equilibrada en el entorno urbano e interurbano destacan:
Vehículos de Movilidad Personal (VMP): Se fija una edad mínima de 15 años para su conducción, acompañada de la obligación de utilizar casco homologado y chaleco reflectante.
Protección del Colectivo Ciclista: Se refuerza la prioridad e integridad de los ciclistas en los adelantamientos y en las vías urbanas, regulando el transporte de pasajeros, menores y mercancías, y permitiendo la señalización del doble sentido ciclista en calles con límite de 30 km/h.
Equipamiento y Circulación para Motoristas: Se exige el uso obligatorio de guantes en vías interurbanas y de calzado cerrado en todo tipo de trayectos, habilitando además el uso del arcén derecho en tramos señalizados con retención.
Prioridad Peatonal y Entornos Escolares: Se incorpora un título específico (Título VI) dedicado a la circulación en zonas urbanas, se reconoce jurídicamente la figura de los caminos escolares seguros y se elimina, como norma general, la convivencia de semáforo en ámbar intermitente para vehículos cuando el peatón disponga de luz verde.
Sistemas de Seguridad Pasiva: Se suprimen las exenciones en el uso obligatorio del cinturón de seguridad.
Hacia una cultura de convivencia y cero víctimas
Desde Asociación DIA estamos convencidos de que la actualización del Reglamento constituye un paso constructivo para dotar de mayor certidumbre y herramientas a los municipios en la ordenación del tráfico urbano. No obstante, la gravedad de las cifras que cada fin de semana siguen dejando familias rotas en nuestras carreteras nos exige no perder de vista el objetivo principal: erradicar los fallecimientos y las secuelas graves en los desplazamientos.
Cualquier avance legislativo orientado a salvaguardar la vida humana debe ir acompañado de un compromiso firme en la adecuación técnica de los entornos urbanos y de un modelo de convivencia basado en la prudencia y el respeto. La verdadera protección de los usuarios vulnerables no se logra solo desde la norma, sino mediante la responsabilidad compartida de velar por la integridad de quienes nos rodean en cada trayecto.
por Roberto Lillo | Jun 8, 2026 | Accidentes, Campaña 0 Accidentes, Comunicación, DGT, Seguridad Vial, Víctimas
El balance de la siniestralidad vial del pasado mes de mayo nos sitúa ante un escenario de profunda reflexión. Los datos oficiales registrados por la Dirección General de Tráfico (DGT) muestran avances significativos en la reducción de la mortalidad en carretera, lo que demuestra que la concienciación ciudadana avanza por el camino correcto. Sin embargo, persisten focos de riesgo que nos exigen mantener un compromiso firme y sin fisuras con la seguridad vial.
Durante el mes de mayo de 2026, se contabilizaron 86 siniestros mortales en las vías interurbanas de nuestro país, en los que perdieron la vida 91 personas. Esta cifra representa un descenso de 7 víctimas mortales respecto al mismo periodo del año anterior. La relevancia de este dato es aún mayor si se considera el contexto de la movilidad: los desplazamientos de largo recorrido aumentaron un 1,75%, alcanzando un total de 40,87 millones de viajes.
En lo que llevamos de año, las carreteras españolas registran un total de 360 personas fallecidas, lo que supone una reducción de 69 víctimas en comparación con el mismo periodo de 2025.
Análisis de la siniestralidad por tipo de vía y colectivo
El comportamiento de la siniestralidad ha sido desigual en función de la infraestructura. Mientras que las vías convencionales experimentaron una notable mejoría, las autopistas y autovías reflejaron un incremento en el número de víctimas mortales.
| Tipo de Vía | Fallecidos Mayo 2025 | Fallecidos Mayo 2026 | Diferencia Absoluta |
| Autopistas y Autovías | 21 | 26 | +5 |
| Resto de vías interurbanas (Vías convencionales) | 77 | 65 | -12 |
| Total | 98 | 91 | -7 |
Por otra parte, la preocupación se concentra en los usuarios más desprotegidos de la vía. El número de personas fallecidas pertenecientes a colectivos vulnerables ascendió a 43, lo que supone 10 víctimas mortales más que en mayo del año pasado, siendo el colectivo de motoristas el que registra una mayor tasa de siniestralidad. Asimismo, se registró un aumento de 3 peatones fallecidos en carretera.
Factores de riesgo y distribución geográfica
La persistencia de conductas de riesgo evitables sigue siendo uno de los mayores desafíos para la seguridad vial. Durante el mes de mayo, 10 de las personas fallecidas no hacían uso del sistema de seguridad correspondiente en el momento del siniestro:
Cinturón de seguridad: 7 conductores de turismos, 1 de furgoneta y 1 de camión viajaban sin él.
Casco protector: 1 usuario de motocicleta carecía de su uso.
En el ámbito autonómico, la siniestralidad se concentró de forma dispar. Andalucía registró el mayor número absoluto de fallecidos con 21 víctimas, mientras que Cataluña reflejó el incremento más acusado con 19 fallecidos (10 más que en mayo de 2025). En contraposición, las comunidades de Cantabria, Murcia, Navarra y La Rioja, junto con las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, finalizaron el mes con cero víctimas mortales. El día de mayor letalidad del mes fue el jueves 28 de mayo, con 10 personas fallecidas.
Rigor y respeto en el análisis del fin de semana
El análisis de las cifras exige detenerse con especial respeto en el comportamiento del último fin de semana del mes, periodo en el que el riesgo suele intensificarse de forma trágica. Desde las 15:00 horas del viernes 29 de mayo hasta la medianoche del domingo 31, se registraron 7 fallecimientos en las carreteras interurbanas españolas.
Nuestra opinión ante la realidad vial
El descenso global de la mortalidad vial reflejado en este balance constituye un indicador esperanzador que nos demuestra que una movilidad sin tragedias es un objetivo alcanzable si se mantiene la responsabilidad colectiva. Cada vida salvada en la carretera es el reflejo de un esfuerzo compartido. Sin embargo, el repunte de la siniestralidad en los fines de semana y el incremento de víctimas entre los colectivos más vulnerables nos obligan a no caer en la complacencia.
En Asociación DIA nos resulta incomprensible que el no uso del cinturón de seguridad o del casco siga segando vidas en nuestras carreteras. Detrás de cada cifra hay una realidad dolorosa y una familia rota que merece todo nuestro respeto y apoyo. Estos datos no son meros números; son una llamada a la acción para reforzar la seguridad en las vías convencionales y proteger a quienes más lo necesitan. La esperanza de lograr unas carreteras seguras nos impulsa a seguir trabajando con la máxima exigencia.