El próximo fin de semana del 14 al 16 de agosto, la DGT prevé más de 5.600.000 desplazamientos en las carreteras españolas con motivo de la festividad del 15 de agosto. Esta intensificación del tráfico, en pleno periodo vacacional, coincide además con la celebración de numerosas fiestas patronales a lo largo de toda la geografía nacional, lo que incrementará notablemente los trayectos cortos de ocio, especialmente en horarios nocturnos y de madrugada.
Esta importante movilidad se produce tras un fin de semana trágico en las vías de nuestro país, en el que 19 personas perdieron la vida en siniestros de tráfico. Una cifra dolorosa que nos recuerda que detrás de cada dato hay familias rotas y vidas interrumpidas de manera irreparable.
Ante este escenario, la Dirección General de Tráfico ha preparado un dispositivo especial que contará con la máxima disponibilidad de medios humanos y materiales: agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, personal de los Centros de Gestión y de servicios de emergencias, apoyados por radares fijos y móviles, helicópteros, drones y vehículos camuflados. Asimismo, se adoptarán medidas de regulación como la instalación de carriles adicionales y reversibles, itinerarios alternativos y la paralización de obras o restricciones a la circulación de transporte pesado.
La distribución del tráfico a lo largo de esta operación especial comenzará a intensificarse a partir de las 15:00 horas del viernes 14 de agosto, con retenciones concentradas en la salida de los grandes núcleos urbanos entre las 16:00 y las 23:00 horas.
El sábado 15 de agosto continuará el flujo intenso de circulación desde primeras horas de la mañana (de 8:00 a 15:00 horas) hacia zonas del litoral y segundas residencias, sumado al incremento de desplazamientos cortos interurbanos asociados a las festividades de la Virgen de Agosto en numerosos municipios.
Finalmente, el domingo 16 registrará un aumento de los trayectos locales de acceso a playas durante la mañana y dará paso, entre las 17:00 y las 24:00 horas, a la fase de retorno escalonado, con los picos más elevados de densidad de tráfico en las principales vías de entrada a las ciudades.
Sin embargo, los controles, la tecnología y el despliegue técnico no son suficientes si no van acompañados de una toma de conciencia individual. La prudencia debe ser la norma en cada trayecto, por corto o conocido que sea:
- Mantener la atención plena, no bajar la guardia en carreteras convencionales.
- Respetar los límites de velocidad.
- Utilizar siempre el cinturón de seguridad
- Erradicar por completo el consumo de alcohol y drogas al volante.
Todo esto son decisiones colectivas e individuales que marcan la diferencia entre llegar al destino o no hacerlo.
En Asociación DIA somos conscientes de que cada desplazamiento en estos días tiene un propósito: el descanso, la celebración o el reencuentro con nuestros seres queridos.
Nada de ello tiene sentido si no garantizamos el regreso.
Volver a casa sanos y salvos debe ser siempre la única prioridad en la carretera.






