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Conducir con exceso de calor en el vehículo puede generar distracciones, fatiga, agresividad, etc. Aquí las claves para mantener el coche freso y reducir los riesgos de sufrir un accidente por esta causa.

 

¿Por qué mantener el coche fresco en verano?

En verano debemos extremar las precauciones al volante, no sólo porque los desplazamientos se multiplican -y con ello la cantidad de vehículos que circulan a nuestro lado- sino porque la climatología estival también influye en la conducción.

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Así, cuando tenemos aparcado el vehículo en verano en la calle, el sol eleva la temperatura en el habitáculo interior entre 10 y 20 grados, por lo que si en el exterior hay 35 grados, puedes encontrarte al entrar hasta cerca de 50. En ese caso, los asientos queman, al igual que el volante y los cinturones pero, además, el ambiente puede ser irrespirable. Por ello, los primeros minutos de conducción pueden ser dificultosos.

El calor puede afectar a la conducción e incrementar la agresividad al volante.

Y es que el calor influye en la capacidad física del conductor y en su actitud, que pueden llevarle a mermar su tiempo de reacción ante un imprevisto y, por consiguiente, a incrementar los errores que puedan causar un accidente. También puede incrementar la agresividad del conductor/a y sus ganas de llegar a destino para salir del coche. Compartimos las siguientes recomendaciones que facilita Acierto.com con el fin de evitar accidentes.

 

Efectos similares al consumo de alcohol

Según los datos a los que ha tenido acceso Acierto.com, los efectos del calor en el cuerpo del conductor o conductora pueden equipararse a los producidos por el alcohol -una tasa de alcoholemia de aproximadamente 0,5 gr/l. de alcohol en sangre-. Asimismo, si en el interior del coche hace entre 35 y 40 grados de temperatura, aumentan las posibilidades de sufrir cansancio, fatiga, somnolencia, agresividad y, por supuesto, falta de atención.

Como no es posible evitar el verano y el calor, nuestro objetivo deberá ser el de adecuar el coche a estas circunstancias.

Para ello es necesario realizar una serie de acciones para mantenerlo fresco, ya no únicamente por comodidad sino también por responsabilidad. Esto significa que está en nuestra mano impedir un accidente, cuyo riesgo es entre un 11% y un 22% mayor cuando en el interior se rondan los 30 grados.

Consejos útiles para mejorar la temperatura del coche en verano

Aunque la gran mayoría de los vehículos que circulan hoy en día tienen aire acondicionado, conviene atender a esta serie de pautas para combatir el calor.

  • Buscar un aparcamiento para el coche con algo de sombra o a cubierto y, si es subterráneo, mejor.
  • Abrir inmediatamente las puertas y las ventanillas para que salga el aire caliente. No obstante, esto debe hacerse con mucho cuidado: al abrir las cuatro ventanillas a la vez no es posible que entre toda la corriente. Así, lo más adecuado es hacerlo en cruz, es decir, abrir la delantera izquierda a la vez que la trasera derecha o al revés. Además, en el caso de hacer la apertura en marcha, se deberá tener en cuenta que no solo no entrará aire sino que el ruido también será elevado. Otro truco consiste en abrir totalmente una ventanilla y, a continuación, realizar movimientos rápidos -de abrir y cerrar- con la puerta opuesta.
  • Utilizar parasoles, cortinillas y láminas ayudarán a que la temperatura no se eleve. Una de las tradiciones más frecuentes es colocar un elemento en la parte delantera, pero en realidad es igual de conveniente utilizar también parasoles traseros y laterales. Asimismo, se puede usar un protector del volante y tapar los asientos, sobre todo si son de cuero. Tener lunas tintadas en el coche es otra opción viable pero hay que tener en cuenta que en España no se permite ni laminar ni tintar los cristales delanteros -parabrisas y ventanillas de conductor y copiloto-, es decir, aquellos que estén en un ángulo de 180 grados alrededor del campo de visión del que conduce.

Los parasoles cumplen una función preventiva: minimizar el aumento de la temperatura dentro del vehículo. Así es, ya que en la temporada de verano el interior de los coches puede llegar a alcanzar temperaturas superiores a los 55ºC cuando en el exterior hay 35ºC. Leer artículo completo.

mantener el coche fresco

 

  • Activar el aire acondicionado o climatizador. Gestionar correctamente este elemento puede ser crucial, por lo que es importante saber que la recomendación es colocarlo a 23 grados -dependiendo de las necesidades específicas de cada persona-. ¡Importante! antes de nada, es necesario abrir ligeramente las ventanas porque así el aire caliente subirá y saldrá hacia el exterior hasta que por la ventilación llegue el aire más frío. Por otro lado, se deben dirigir las salidas de aire en todas direcciones pero no hacia los ocupantes. Con esto evitaremos también grandes contrastes térmicos y resfriados. En cualquier caso, habrá que revisar antes de verano si el vehículo se encuentra en condiciones óptimas y tiene carga suficiente de gas del aire acondicionado así como si todos los filtros están limpios.
  • Un último recurso consiste en colocar un trapo o toalla húmeda en la rejilla central del salpicadero para que, en un principio, el aire no salga tan caliente.

 

Cómo conducir con calor

A continuación, unos sencillos consejos para afrontar mejor la conducción y los desplazamientos vacacionales durante los meses de altas temperaturas.

  • Importante buscar las horas con menos radiación solar –por la mañana temprano o a última hora de la tarde-.
  • Realiza paradas periódicas aproximadamente cada 200 kilómetros o, bien, cada dos horas.
  • Es importante que la persona que conduce utilice una vestimenta holgada y cómoda, así como un calzado adecuado que sujete los pies. Además, las gafas de sol pueden evitar un deslumbramiento ya que las temperaturas altas en el asfalto producen el denominado espejismo -en la carretera se refleja el cielo-.
  • La nutrición y la hidratación son fundamentales. Así, antes de un viaje o en las diferentes paradas, se recomienda ingerir alimentos ligeros y líquidos -sin alcohol ni gas-.
  • Se aconseja tener a mano una pequeña toalla o paño que se pueda humedecer con agua fría para la cabeza y la nuca.

 

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