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Tras un año de nuevo baremo de indemnizaciones los beneficios sólo llegan a las aseguradoras, mientras la mayorías de las víctimas quedan en peor situación. 

Nuevo baremo de indemnizaciones, nuevas subidas

La Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación – más conocido como baremo de indemnizaciones- entró en vigor el 1 de enero de 2016. Un año después es hora de hacer balance.

¿Quién ha salido más beneficiado? En principio, el sector seguros había calculado un aumento de las indemnizaciones a víctimas del 16% debido a la aplicación del nuevo baremo.

Para compensar este encarecimiento de los costes, el seguro comenzó a subir los precios. En el segundo semestre de ese año las pólizas de auto se encarecieron un 4,8%, y durante 2016 siguieron subiendo. Fuente: Cinco Días

De este modo, el sector del seguro dejaba atrás la guerra de la competencia que había permitido bajadas de precios en los años anteriores. Entre 2008 y 2015 la prima media de un seguro en España bajó un 20%, en parte debido a la reducción de poder adquisitivo de los ciudadanos en este período debido a la precariedad.

El balance del año 2015 que comunicó el sector seguros fue muy malo -a pesar de los informes apuntan a que en todo 2015 el seguro medio subió un 6,9%–  hasta el punto de que al finales del segundo semestre Antonio Huertas, el Presidente de Mapfre, advertía sobre las primas que habría “incrementos bruscos” y que “producirán ciertas tensiones en el mercado”.

La mayoría de las víctimas más indefensas

Pero ¿por qué decimos que las aseguradoras se han beneficiado del nuevo baremo? Sencillo. Con la previsión, al alza, de las indemnizaciones a víctimas de accidentes se justificaron en gran medida la subida de los precios. Finalmente nos encontramos con que el nuevo baremo aumenta las indemnizaciones para unos pocos, los casos más graves: accidentes con fallecidos o lesiones graves. En cambio, para la mayoría de los siniestros, que ocasionan daños leves, se han reducido las indemnizaciones. El baremo ha supuesto un retroceso en muchos aspectos. Citamos unas declaraciones Francisco Canes, presidente de Asociación DIA de Víctimas de Accidentes en febrero de 2015.

“no quieren que veamos las montañas y las montañas son las miles de víctimas que dejarán de reclamar lo que les corresponde por las dificultades como las tasas, la despenalización de las faltas, la deficiente justicia gratuita, en fin la privatización de la justicia donde no harán falta jueces, ni fiscales, ni abogados y, por lo tanto, todo se arreglará entre la víctima y la aseguradora con todas las ventajas para el más fuerte. Intenten explicarlo como quieran pero los colectivos vulnerables aun sufrirán mayores injusticias.” Fuente: Actualidad Vial – entrevista completa.

A pesar de que 2016 ha sido un pésimo año en las carreteras, con 1.160 personas fallecidas en accidentes de tráfico en vías interurbanas -aquí nuestro balance-, es previsible que a medio plazo la siniestralidad vial se reduzca (en ello trabajamos). Por tanto, a la larga se reducirán las personas susceptibles de obtener las indemnizaciones que mejora el baremo: grandes lesionados y familiares de fallecidos. Por contra, los lesionados leves -la mayoría- que ven cómo sus indemnizaciones han bajado no encuentran incentivos para pelear con la aseguradora en los tribunales, y en muchos casos aceptarán lo poco que les ofrezcan. Así las cosas, todo nos hace pensar que el sector asegurador ha conseguido su mejor baza con el nuevo baremo de indemnizaciones por accidente.

Sin duda, nos la han vuelto a colar.