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A falta de que la DGT confirme los datos, la Semana Santa de 2017 se cierra con un balance de 26 personas fallecidas en carreteras interurbanas, una dura realidad que sigue siendo trágica.

Los datos de Semana Santa siguen siendo dramáticos

A la espera de que la Dirección General de Tráfico confirme los últimos datos, el balance provisional de la Operación Especial de Tráfico de la Semana Santa 2017 que finalizó el lunes 17 a las 24h, indica que han fallecido 26 personas en accidentes en vías interurbanas.

El pasado año nuestra valoración fue muy dura: pedíamos que no se edulcorasen los datos sobre siniestralidad. Esto se debió a que la DGT trataba entonces de justificar o explicar las 41 muertes (un 24,2% más respecto a 2015) en carreteras interurbanas de la Semana Santa de 2016 aludiendo al fatídico accidente de autobús producido en Tarragona en el que fallecieron 13 estudiantes que volvían de las Fallas.

Del mismo modo que entonces mostrábamos nuestro dolor e indignación por estos trágicos accidentes, ahora no podemos mostrar nuestra alegría simplemente porque el número de haya reducido respecto a 2016. Valorar algo como ‘menos trágico‘ implica que la evaluación toma como referencia un hecho pasado que se consideró ‘más trágico’ que el actual. Sin embargo, creemos que la valoración debería tomar como punto de referencia el objetivo de los ‘0 accidentes’, que aunque parece muy lejano debe de ser la meta que nos guíe. Lamentablemente, los accidentes de tráfico siguen arrancando demasiadas vidas.

Según los datos de la DGT,  desde el inicio de 2017 hasta el 11 de abril habían fallecido 278 personas en accidentes en vías interurbanas, lo que implica una reducción de la mortalidad vial del 12% respecto al mismo período del año anterior. Aunque es pronto para valorar la efectividad de las medidas puestas en marcha por el nuevo equipo de la DGT, con Gregorio Serrano a la cabeza, sí que es cierto que podríamos estar hablando de una  reducción de la siniestralidad. Sin embargo, animamos a todos los actores sociales a seguir sumando esfuerzos para acabar con esta lacra, porque conocemos el dolor que hay detrás de cada persona que fallece en un accidente. Además, queremos recordar que las consecuencias de la siniestralidad vial no siempre tienen rostro de accidente mortal, sino que existen miles de personas cuyas vidas quedan trastocadas por las secuelas físicas, psicológicas y sociales de los accidentes.

Desde Asociación DIA nos solidarizamos con las familias de las personas fallecidas en estos días, así como a las personas heridas y ponemos a su disposición nuestro servicio de atención gratuita a víctimas de accidentes y familiares en todo el territorio español. Recordamos nuestro teléfono gratuito: 900 90 77 11